Remembranzas

Era un pequeño en los 60's cuando Noé mi hermano me llevó por primera vez al Estadio Álvaro Obregón de los Yaquis.


Regresé fascinado a Esperanza nomás de ver el swing de Felipe Montemayor con toda su elegancia en la caja de bateo, después me tocó ver a Pancho García y a los Hermanos Ramón y Willie Arano, pero para ser sinceros, andaba más apurado en corretear pelotas de foul que conseguir un autógrafo, es más, ni sabía lo que era eso. El beisbol invernal lo seguí desde entonces. Me gustaba mucho oír a Fausto Soto Silva de los Naranjeros de Hermosillo, a Otilio D'Gyves Robles, Carlos Andrés Vázquez Castro y el sello pasional que le imprimía Don Agustín de Valdez... Este señorón del micrófono Le ponía mucha emoción y pimienta a sus crónicas y siempre se me quedó grabado cuando iba a batear Ildefonso Ruiz ''de espejuelos, alto y ancho de espaldas, de poder, pero muy ponchón'' decía en su relato la voz oficial de los Tomateros de Culiacán.

 

''Curvón de a Metro'' era la frase favorita de Vázquez Castro cuando narraba en el ''Estadio Revolución'', la casa que el Ciclón Echeverría construyó en Navojoa... Carlos iba y venía todos los días de Hermosillo a Navojoa.''Sale batazo por el jardín, allá va el ''Mara'', allá va el ''Mara'' (Héctor ''Mara'' Sañudo) vamos a ver, vamos a ver, se han de preguntar amigos aficionados por qué repito tanto vamos a ver, es que donde estoy transmitiendo está un pilar que no me deja ver'', decía el buen Carlos Andrés a quien a los muchos años, en mi época de estudiante en la Facultad de Leyes en la Unison, lo vi muchas veces en los juegos de softbol con Marcelo Save, el Profe Gustavo Hodgers, Chicha Noriega, Zurdo Larios, Chico Sugich, El Peludo Fabret, eran los tiempos en que rifaba fuerte el patrocinio de la Sonora Motors... Una vez estaba escuchando a Soto Silva en un radio Phillips, y el Marciano Marco Antonio Manzo conectó un batazo entre dos, ''da vuelta por primera, va para segunda, sigue para tercera, triple limpiecito, si así está mi compadre, cómo estará mi comadre'', o esa del cronista de los Rieleros ante un Estadio Estrellas Empalmenses abarrotado para ver el clásico entre Rieleros y Ostioneros de Guaymas, ''hay un cambio de pitcher por los Rieleros ''entra el Pitito por el Oloroso'', o sea Olea por César Gutiérrez, y qué me dicen de la pimienta del Rápido Esquivel ya sea en los Potros de Tijuana, Naranjeros de Hermosillo y los Rojos del México con sus embasados y la antesala del infierno ... Eran los tiempos de oro... En gustos se rompen géneros, en lo personal yo admiro y respeto a Alfonso Araujo Bojórquez por sus formidables historias plasmadas en sus libros y en sus estadísticas, ya que le pone un sabor especial a sus relatos. Los Toros de Tijuana tienen tantos cronistas especializados hasta para anunciar los tacos de Roberto Chávez.

 

Vino el gobierno de Faustino Félix Serna y los Yaquis estrenaron el ''Tomás Oroz Gaytán'' y los Naranjeros el ''Héctor Espino'', Navojoa sigue con el ''Ciclón Echeverría'', los tres estadios me tocó pisarlos como coach de los Mayos, también el ''Emilio Ibarra'' de Los Mochis, ahí nos quedábamos en el Hotel Florida'', el ''Carranza Limón'' de Guasave, el Hotel Rosario y su aguerrida afición, no se diga la de los Tomateros de Culiacán, donde cada vez que les ganábamos en el Ángel Flores'' (que no fueron muchas) nos apedreaban el camión, pero valía la pena ver a Don Agustín narrar en una silla a nivel terreno; el ''Teodoro Mariscal'' con Miguel Ángel Ahumada y su gran afición, buenos hoteles y tremendo clima. En Guaymas recuerdo muy bien al Chino Abundio Vargas mi vecino en la Serdán, a Carlos Joffroy, Joel Fuentes Cruz y Los Profesionales de la Radio en el vetusto ''Abelardo L. Rodríguez'' donde vi jugar por primera vez juntos a Matías Carrillo, Alonso Téllez y Daniel Fernández, eran los tiempos de ''la Mexicanización'' cuando a ''Las Palohueco'' no se les escapaba nada, ni Rommel Canada... Por acá en Mexicali, mucho frío en ''El Nido'' y había que cuidarse si llevabas la gorra puesta al salir del juego, porque te la arrebataban feo, lo mejor fue ver la racha de imparables del Chaflán López... En el Cerro Colorado, la casa de los Potros de Tijuana del Puma Castañeda y el Ingeniero Bonilla, era el estadio de mayor distancia para llegar desde el Hotel La Mesa al ahora fraccionamiento Capistrano, cuando había un robadero de baterías en el estacionamiento, los tiempos han cambiado mucho. Ahora hay nuevos y flamantes estadios, de lujo en Hermosillo, Culiacán y Obregón, El Nido fue remodelado para la Serie del Caribe, pero su outfield dejaba mucho que desear, por Mazatlán y Mochis ya hay avances para su necesaria remodelación, sólo Navojoa continúa igual, Guaymas y Tijuana desparecieron del mapa de la LMP aunque el Cerro Colorado se viste de luces en cada embestida que dan los Toros en verano.

 

Son más los gratos recuerdos que las malas experiencias. Fue hermoso convivir con gente del calibre de Papelero Valenzuela, Don Memo Garibay, Cananea Reyes, el Huevo Romo, Raúl Cano, Humberto Castañeda, Ing. Jaime Bonilla. Lic Leopoldo Valencia, Jorge Fitch, Peluche Peña, Ossie Alvarez, Fernando Esquer, el Dr. León Lerma, Ovidio Pereyra, Vitaminas Espinoza, Terry Collins, Dave Trembley, Tony Ortega, Juan Manuel Ley, La Chueca Hernández, Lenny Ovies, Chemalito Parada, Sergio Gastélum, el Ing Enrique Mazón, Héctor Espino entre otras personalidades que le dieron lustre al diamante.

 

En aquellos tiempos cuando se acercaba la temporada de beisbol invernal, era una emoción y curiosidad muy grande saber y enterarse qué jugadores anunciaban los equipos como refuerzos, o sea, caras nuevas, quiénes ya no regresaban, porque no dieron el ancho y los directivos se esmeraban para impactar con una contratación bomba o de lujo como en su momento lo hicieron los Cañeros de Los Mochis con Tony Oliva para vender más tarjetas de abono. Los que tenían posibilidades la compraban al contado, otros iban abonando y te apuntaban en una tarjeta que era de cartón sin foto, sólo te ponchaban al entrar al estadio (y sin ir a la caja de bateo jaja), ahora ya te la dan con foto y te la dan personalizada con todo y silla en el estadio. El beisbol actual sigue siendo un ambiente familiar, pero con más espectáculo, te encuentras botargas, edecanes, pizarra gigante que te da todas las estadísticas y te divierte con el show de parodias, comida y música en vivo en el parque de pelota. Si cuentas con un equipo que esté entre los que van a la postemporada ya la hiciste, antes, que esperanza que te regalaran un boleto, ahora te dan por blocks gratis para llenar el estadio y vender cerveza barata, la ganancia está en el consumo, argumentan los expertos en mercadotecnia.

 

Recuerdo aquellas promociones como el día de la gorra, el bat, la pelota, tómese la foto con su pelotero favorito y la de viaje con el equipo, si contestabas una trivia, ahora hay de autos y no precisamente de formal prisión.

 

¿Recuerdan aquellos juegos de disfraces entre peloteros o de cómicos?, eran muy divertidos.

 

Una vez siendo gerente de los Mayos me regañó Ovidio, pues teníamos promociones con regalos modestos, eran la del foul al catcher y tápale la boca al indio mayo, la primera consistía en atrapar elevados altísimos fongueados por un coach del equipo y al participante le poníamos rodilleras y le dábamos un guante de catcher duro, como si fuera de piedra, y la otra, había una pintura de un indio uniformado en una tabla de madera con un hoyo en la boca, y el que le metiera 3 strikes ganaba. Se enojó Ovidio Pereyra, porque cuando hicimos la promoción ibamos ganando el juego y el tiempo que duró, se enfrió el pitcher nuestro, y al reanudarse, le cayeron a palos.

 

Me da mucho gusto que compañeros míos y entrañables amigos como Chico Bojórquez y el Caballo Héctor Heredia ya tengan retirado su número en el estadio y continúan vigentes, la verdad, no sé por qué razón o motivo, Mercedes Esquer que fue un ícono de la tribu, no esté trabajando con esta administración. También, a mi juicio, se merecen ese honroso tributo Paquín Estrada y Fernando Valenzuela, leyendas muy identificadas en Navojoa. Aquí en Tijuana hace falta honrar a jugadores del calibre de Jorge Fitch, Jaime Orozco, Tim Leary, Eduardo Jiménez, Derrick White. Algunos ya han sido invitados a tirar la primera bola, pero no es lo mismo cuando retiran tú número y lo ves para siempre en la barda, eso no se cambia por nada.

 

Hay organizaciones que trabajan muy bien en el renglón de prensa y otras que dejan mucho que desear, todo es de acuerdo a los recursos con los que se cuenten y a la visión de sus dirigentes. En Estados Unidos es muy importante la figura del (PR) es decir, de Relaciones Públicas, acá en suelo mexicano, con un jefe de prensa lo resuelven todo, y se ahorran sueldos. Igual con un cronista que en la gira la hace de ingeniero técnico cargando y acomodando cables para mandar la señal, toma fotos y escribe notas, o sea muy versátiles como Cándido Maldonado que es cronista, instructor de bateo y asesor del presidente en los Charros de Jalisco, por donde han desfilado tantos extranjeros este año, pero se olvidaron que el equilibrio es fundamental no todo son batazos en el beisbol, y desde la escuelita, nos enseñan que el pitcheo es el nombre del juego, así están en Obregón los Yaquis. Lástima de estadio tan bonito, no va la gente.

 

Los peloteros de impacto siempre serán recordados, tenemos el caso de Willie Aikens, clase de power, los palos de Ronnie Camacho, Nelson Barrera y Erubiel Durazo, el brazalete de Aurelio Rodríguez, Alvin Moore y sus batazos, las manos de seda de Mario Mendoza, el repertorio y el arte de lanzar del Huevo Vicente Romo, agreguen la piedra y lo intimidante que era José ''Peluche'' Peña en la loma, la bola ensalivada de Juan Suby, la nudillera de Tony Dicochea, Becerril Fernández y sus 5 herramientas, la garra del Diablo Montoya y Houston Jiménez, el compás de Eddie Escalante, ver robar a Rickey Henderson en Navojoa, correr a Mat Alexander en Obregón, los sliders de Rafael García y Chito Ríos, el tenedor de Francisco Campos, la calidad y caballerosidad de Vinicio Castilla y el mejor de todos, Héctor Espino.

 

Pocos como Cananea Reyes para hacer vaticinios y crear frases que le dieron campeonatos, sus maestros fueron Memo Garibay, Ossie Alvarez, Minnie Miñoso y Tribilín Cabrera en los Charros. Gente sabia que tenía el don del humorismo como Tony Castaño en los tiempos de oro de los Pericos de Puebla, Pilo Gaspar en los Rieleros de Empalme, Yaqui Ríos en Guaymas, Kalimán Robles en Hermosillo, Mosco Arredondo en Guasave, hasta llegar a Mike Brito que hizo buenos trabajos de ''manecher'' en Tijuana y los Ostioneros de Guaymas, aunque usted no lo crea. Ya sé que esto no es nada, pero es lo que se me vino a la mente...Viene lo bueno de los Play Off Feliz Año 2018... Catch The Fever.



.

Creada Por: Solo Béisbol México®. Valido XHTML y CSS.