"Estrellas Del Béisbol" de Héctor Barrios Fernández

En el béisbol pasa como en la ciencia, mucho de lo que antes fue, ahora no es. Lo antes aceptado como verdad, deja de serlo para dar paso a otra verdad.



En la antigüedad se creía que el planeta tierra era plano, después que era una esfera sostenida por grandes elefantes o enormes tortugas, luego que era el centro del universo, luego que siempre no, que más bien giraba alrededor del sol, además que era el único planeta que existía en el universo, ahora resulta que tan sólo en la Vía Láctea, hay millones de ellos, súmele los de la vecina Andrómeda, la M74 que es preciosa, Bode, la de los Ojos y millones de galaxias más, también dicen que habían enormes dragones voladores que nadie en su sano juicio logró ver. Con la invención de los aviones, desaparecieron esas enormes bestias que echaban lumbre por la boca para dar paso a los ovnis que poco a poco han ido perdiendo terreno y así y así.


Crecí sabiendo que Jackie Robinson fue el primer afroamericano en jugar en Grandes Ligas, luego “descubrí” que fueron los hermanos Walker, pero resulta que antes hubo otro o tal vez otros. Veamos.

 

Moses “Fleet” Fleetwood Walker

Después de ganar el campeonato en 1883 de la Liga Noroeste, una liga menor, los Medias Azules de Toledo lograron entrar al siguiente año a una liga de categoría mayor. Los Medias Azules, finalizaron en octavo lugar de un total de trece equipos que componían la American Associaton en 1884, con categoría de Grandes Ligas. En el roster de Toledo alineaban un par de hermanos nativos del estado de Ohio, el receptor Moses “Fleet” Fleetwood Walker y el jardinero Weldy Walker. “Fleet,” el mayor de los dos, debutó con los Medias Azules o Blue Stockings el 1 de mayo de 1884, bateando para un respetable .263 en 42 juegos.

 

Weldy se unió al equipo a mediados del mes de julio, pero tuvo muy limitada acción, tuvo solamente 4 hits en 18 veces al bat.


Qué es lo que hace notables a los dos hermanos Walker de los Blue Stockings, no son precisamente sus proezas en el campo, en realidad fue el color de su piel. Los hermanos Walker se encuentran entre los primeros afroamericanos que jugaron en un equipo de Ligas Mayores y serían los últimos por más de 60 años.


Por muchos años Fleet Walker fue considerado como el primer afroamericano en jugar en las Ligas Mayores, pero los investigadores, hurgando aquí y allá, encontraron en el 2004 la historia de William Edward White, un mulato que llevó mayormente una vida de blanco, apareció en un juego el 21 de junio de 1879 como reemplazo del primera base lesionado de los Grises de Providence. En algo que no tiene que ver con el béisbol, se cree que White fue hijo de A. J. White un dueño de 70 esclavos en Milner, Georgia y su sirvienta negra, Hannah White.


Aún antes que White y los hermanos Walker, otro afroamericano jugó en el béisbol organizado profesional a nivel de liga menor.


Bud Fowler comenzó jugando a principios de los 1870s y en 1878 apareció en un juego de exhibición contra los Red Stockings de Boston como un integrante de Lynn Live Oaks de la Liga del Noroeste. Bautizado como John W. Jackson el 16 de marzo de 1858 en Fort Plain, cerca de Cooperstown, N. Y.


Fowler continuó jugando pelota de ligas menores aquí y allá hasta 1895, incluyendo períodos con equipos de Minnesota, Iowa, Indiana, Colorado, Kansas y New York, todos de liga menor.

 

Por otra parte la carrera en el béisbol de Fleet Walker comenzó en el Colegio Oberlin, donde jugó para el primer equipo de béisbol de esa escuela en la primavera de 1881. Ese verano, después de cambiarse a la Universidad de Michigan, Walker fue invitado a jugar para los “White Sewing Machine” de Cleveland.


Walker y el equipo de Cleveland encontraron fuerte oposición cuando se presentaron a jugar contra los Eclipses en Louisville en el mes de agosto.


Los Eclipses no permitieron que Walker jugara, ya fuera porque su prejuicio era muy fuerte o bien porque Walker se había convertido en un temido jugador, ya que había ganado la reputación de ser el mejor receptor amateur en la Unión. Pero cuando el catcher sustituto de Cleveland se lesionó una mano y no podía jugar, el vicepresidente del equipo de Louisville, protestó el que Walker tomara su posición atrás del plato. Después del pobre trato que Fleet había recibido por parte de los jugadores del Eclipse, Walker estuvo renuente, los aficionados de Louisville le echaban porras para que jugara y dudó en entrar al campo. Cuando dos jugadores del Eclipse se retiraron del campo en protesta, otras voces manifestaron su objeción, Moses fue obligado a retirarse, en respuesta los aficionados gritaban toda clase de improperios a los Eclipses. Los periódicos reportaron al otro día que el equipo de Cleveland debería haber rechazado jugar, puesto que Walker era su receptor regular y ninguna regla mencionaba el rechazo de jugadores de acuerdo a su raza, color o previa condición de servidumbre.


Esta no fue la última vez que Walker experimentaría prejuicio dentro de un campo de béisbol. Después de llevar a Michigan a obtener un record de 10-3 en 1882, Fleetwood firmó con el equipo de Toledo, en ese entonces en la Liga Noroeste. En 1883 en un juego de exhibición contra los Medias Blancas, el manejador de Chicago, Cap Anson declaró que su equipo no saldría al terreno de juego si Walker estaba en la alineación de los Blue Stockings. Después de que se enteró de que su equipo perdería las ganancias obtenidas producto de la taquilla, Anson cedió.


Cuando Toledo brincó a la American Association en 1884, Walker y los Blue Stockings continuaron enfrentando resistencia. Al final de la temporada, los Virginians de Richmond entregaron una carta al manejador de Toledo alertándolo de no alinear a Walker en los juegos a celebrarse en Richmond, puesto que una mafia estaba dispuesto a atacarlo.


“Esperamos que escuche nuestras palabras de alerta y no habrá problema,” la carta continuó, “de lo contrario seguramente lo habrá. Escribimos esta carta para prevenir hechos de sangre que solamente Usted puede prevenir.”


Algunos compañeros de Walker mostraron hostilidad por compartir el campo con él. Incluso Tom Mullane, quien ganó 36 juegos en 1884, rechazaba seguir las señales de su receptor negro, resultando como consecuencia gran cantidad de passed balls, así también muchos hematomas para Walker.


La solitaria temporada de Walker en Ligas Mayores llegó a un prematuro final después de que sufriera una seria lesión a finales de 1884.


Moses regresó a jugar en ligas menores en 1885, donde permanecería por las siguientes temporadas. En 1887, mientras jugaba para los “Pequeños Gigantes” de Newark de la Liga Internacional, fue compañero del lanzador George Stovey, otra estrella afroamericana. Stovey y Walker formaron una de las primeras “baterías” de afroamericanos en una liga de blancos.


En un juego de exhibición contra los Medias Blancas de Anson, el manejador de Chicago de nuevo no permitió que su equipo jugara si Walker o Stovey participaban en ese juego. En esta ocasión la objeción de Anson fue escuchada.


Fleet jugó su temporada final dentro del béisbol organizado con las “Estrellas” de Syracuse en la Liga Internacional en 1889. En ese tiempo, la American Association y la Liga Nacional habían acordado de manera no oficial, prohibir la participación de jugadores negros en sus organizaciones. Los afiliados de las ligas menores pronto siguieron el ejemplo.


En 1867 la Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol, anunció que rechazarían de manera unánime la solicitud de ingreso de los Filadelfia Pythians a esa organización, este equipo conformado por jugadores negros, además prohibirían el ingreso de cualquier equipo que estuviera compuesto por uno o más jugadores afroamericanos.


Cuando la Liga “Tri State” planteó el asunto de la prohibición de los afroamericanos, Weldy Walker escribió una carta al presidente de la liga, rechazando la regulación como una “desgracia en los tiempos presentes.” Walker argumentaba que “debería haber causas de peso para tal prohibición, en lugar del color del jugador.


A fines de los 1800s y principios de los 1900s, unos cuantos afroamericanos continuaron jugando para equipos de blancos y algunos negros de piel no tan oscura, pudieron jugar en equipos y ligas de blancos.


Los Blue Stockings de Toledo de 1884, fueron abiertamente el último equipo incluyente de Grandes Ligas, hasta que Jackie Robinson jugó para los Dodgers de Brooklyn en 1947.


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