"Estrellas Del Béisbol" de Héctor Barrios Fernández

En sus dos décadas como dueño de los Atléticos de Kansas City y de Oakland, Charles O. Finley fue ampliamente conocido principalmente por dos cosas: los campeonatos que logró con sus equipos y las creativas promociones que lanzó.


De 1972 a 1974 Charlie encabezó la organización que ganó tres consecutivas Series Mundiales desde los Yankees de New York de 1951 a 1953 y el único equipo no Yankee en lograr esa hazaña. También pagó bonos a sus jugadores que se dejaran crecer el bigote, introdujo uniformes con brillantes colores, tuvo una mula llamada “Charlie O” como mascota del equipo y en 1973, trató de conseguir que la liga adoptara pelotas para béisbol color anaranjado.

 

Finley afirmaba que la pelota color naranja destacaba más que las pelotas blancas y permitiría a los bateadores verla mejor. Sus Atléticos experimentaron con pelotas anaranjadas en la pretemporada de 1973. No fue una idea bien recibida. Los bateadores se quejaron de que el color naranja hacía más difícil ver el giro de la pelota que con las costuras de color rojo. Por su parte los lanzadores dijeron que la pelota era más resbaladiza y difícil de apretar. Eso fue el final de la corta vida del proyecto de las pelotas anaranjadas, pero este no fue el final del impacto de Finley en el béisbol.

 

Charlie O. Finley apareció como dueño de los Atléticos a finales de los 1960s, cuando el equipo aún estaba asentado en Kansas City. Pronto les compró las acciones a los otros inversionistas y se convirtió en dueño único para ejercer todo el control de la organización. Finley estaba envuelto en todas las decisiones relacionadas con el béisbol, desde cambios de los peloteros, hasta la elaboración de la alineación para los juegos, según se afirma tuvo un papel importante en el diseño de los uniformes del equipo y daba sugerencias musicales al organista del estadio, en otras palabras, “una piedrita en el zapato.”

 

A finales de los 1950s y principios de los 1960s, los Atléticos de Kansas City eran permanentes perdedores. En los primeros siete años de Finley como dueño, el equipo tuvo siete temporadas debajo de .500 de promedio en ganados y perdidos, o sea que perdió más juegos de los que ganó, incluyendo tres con 100 o más juegos perdidos, lo que para un alumno de escuela significa reprobar todas las materias del año.

 

Con un muy limitado talento dentro del campo, Charlie trató de otras formas de promover una mejor atmósfera de entretenimiento en el estadio.

 

Abrió un zoológico de mascotas por los rumbos del jardín izquierdo, atrás del “home plate” instaló un conejo mecánico llamado “Harvey” quien salía al campo de juego y entregaba pelotas al umpire y contrató un taxi amarillo para traer a los lanzadores desde “el calentadero,” entre otras muchas promociones.

 

La mascota “Charlie O.” fue presentada en 1965 y la mula tenía una presencia constante en el campo antes de los juegos y también en los lobbies de los hoteles cuando el equipo andaba de gira.

 

Finley, también trabajó en otros aspectos del juego, como firmar a Satchel Page a sus 59 años de edad en 1965, Satchel lanzó tres innings sin permitir carrera en su única aparición en el montículo, también hizo que su manejador Haywood Sullivan jugara a Bert Campaneris en las nueve posiciones durante un juego.

 

En 1963, Finley transformó el aspecto del juego cuando introdujo uniformes amarillos brillantes con franjas verdes, un parteaguas para lo que era una tradición en el béisbol con sus uniformes blancos o grises. En 1966, le agregó zapatos blancos al uniforme.

 

A pesar de toda la actividad promocional, los Atléticos aún tenían muy baja asistencia de aficionados cada temporada. Los primeros intentos de cambiar al equipo de ciudad fueron frustrados por los otros dueños de equipos, muchos a quienes Finley les caía mal por su arrogancia y descaro, pero finalmente logró la aprobación de trasladar al equipo a Oakland en 1968.

 

Para el tiempo en el que los Atléticos llegaron a Oakland en la Costa Oeste, Finley había construido lo que sería una dinastía en pocos años más tarde.

 

Mediante su alocado esquema, el dueño de los Atléticos fue un maestro en acumular y desarrollar joven talento a mediados de los 1960s.

 

Solamente en 1964, el equipo firmó del béisbol aficionado a los lanzadores Jim “Catfish” Hunter, Rollie Fingers y John “Blue Moon” Odom, así como al jardinero Joe Rudi.

 

Los cuatro jugadores serían piezas importantes en los equipos campeones de los 1970s.

 

De igual manera en 1965, los Atléticos obtuvieron a dos futuros estrellas, Sal Bando y Gene Tenace.

 

Reggie Jackson fue la primera selección de Finley en la primera ronda de reclutamiento en 1966. El lanzador Vida Blue fue seleccionado en la segunda vuelta en 1967. Ken Holtzman, la pieza final de la rotación que le diera varios campeonatos, fue adquirido a finales de 1971 en un cambio por la primera selección de 1965, Rick Monday; Holtzman ganó 77 juegos de temporada regular y 4 en Series Mundiales durante sus 4 años en Oakland.

 

Constantemente Finley estaba realizando cambios para mejorar al joven grupo, aun cuando el equipo ya ganaba campeonatos.

 

En 1968, los Atléticos de Oakland produjeron la primera temporada ganadora (82-80) desde 1952, cuando aún eran los Atléticos de Filadelfia.

 

Alcanzaron el segundo lugar de la división Oeste de la Liga Americana en 1969 y 1970, antes de capturar el título con 101 ganados en 1971, liderados por el ganador del trofeo Cy Young, Vida Blue (24-8, 1.82 en carreras limpias admitidas y 301 ponches).

 

Oakland perdió la Serie de Campeonato de la Liga Americana con los Orioles de Baltimore, pero el equipo regresó al año siguiente en 1972, al ganar de nuevo el título de su división. Entonces vencieron a los Tigres de Detroit y después despacharon a los Rojos de Cincinnati en la Serie Mundial.

Oakland ganó la Serie en siete juegos, a pesar de jugar sin el lesionado Reggie Jackson y a pesar también de no ser los favoritos para ganarla.

Hacía más de cuatro décadas que los Atléticos habían ganado un campeonato. Tuvieron que esperar solamente un año para ganar la siguiente.

Otra temporada de 90 juegos ganados en 1973 fue coronada por otro triunfo en la Serie Mundial contra los Mets de New York. Reggie Jackson fue nombrado el jugador más valioso tanto en la temporada regular como en la Serie Mundial. Noventa juegos ganados y un trofeo Cy Young para Jim “Catfish” Hunter en 1974, produjo la cuarta corona de su división en forma consecutiva.

Victorias sobre los Orioles en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y sobre los Dodgers de Los Angeles en la Serie Mundial, dieron a Finley y a su equipo un tercer campeonato mundial en forma consecutiva.

El equipo ganó 98 juegos en 1975, pero perdieron ante los Medias Rojas de Boston en la Serie de Campeonato.

Para ese tiempo la dinastía comenzaba a desmoronarse. Ya Finley había perdido a “Catfish” Hunter en el arbitraje a finales de 1974 y cuando los agentes libre llegaron a las Ligas Mayores en 1976, los jugadores de Finley no podían salir de Oakland tan fácilmente. Los jugadores despreciaban a Finley. Charlie era tacaño, reprendía a los jugadores y los humillaba en público. Un ejemplo palpable fue cuando intentó dejar en la banca al jugador de cuadro Mike Andrews después de que Andrews cometió dos errores en un juego durante la Serie Mundial de 1973. Finley obligó a Andrews a firmar una declaración diciendo que estaba lesionado y no podía jugar. El Comisionado Bowie Kuhn se dio cuenta del engaño y ordenó que Andrews fuera reinstalado.

 

Sabiendo que los hubiera perdido en la agencia libre, Finley cambió a Reggie Jackson y a Ken Holtzman a Baltimore, justo antes de que terminara la temporada de 1976. Rollie Fingers, Sal Bando Dagoberto Campaneris, Joe Rudi y Gene Tenace, se declararon agentes libres después de terminar la temporada y firmaron contrato en otro lugar, así lo hizo también Don Baylor, quien había venido a Oakland en el cambio por Reggie Jackson.

 

Vida Blue quien había estado muy disgustado en 1972 con Charlie Finley por la negociación de su contrato, fue transferido a otro equipo antes de la temporada de 1978.

 

En 1977, los Atléticos finalizaron en último lugar con 98 derrotas. Tocaron fondo en 1979 al terminar la temporada con record de 54-108.

 

Las cosas parecieron ir en la dirección correcta cuando firmaron a las futuras estrellas Rickey Henderson y Tony Armas y trajeron a Billy Martin para conducir al equipo en 1980, pero Charlie O. Finley fue forzado a vender el equipo ese agosto. Hasta su esposa se estaba declarando agente libre, ya que se estaba divorciando de él.

 

Aunque por muchos en Grandes Ligas, Finley fue considerado más molesto que el zumbido de un zancudo, su impacto en el béisbol, no podía ser ignorado.

 

Además de construir uno de los mejores equipos de la era moderna, Finley influyó para muchas innovaciones muy importantes en el juego, como “el bateador designado,” y “los juegos nocturnos en la Serie Mundial.”

 

Los brillantes y coloridos uniformes de los cuales fue un pionero con sus Atléticos, fue la norma durante la década, aunque hasta nuestro días, no han desaparecido del todo. Y eso que las pelotas color naranja brillante no pegaron.

 

Vaya historia la de Charles O. Finley y los Atléticos, quienes siguen jugando en uno de los estadios más feos de los que he tenido la suerte de asistir.

 

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